En su primera cadena nacional, el presidente José Antonio Kast presentó un ambicioso paquete de más de 40 medidas orientadas a enfrentar lo que calificó como un “estancamiento estructural” del país, en el marco del denominado Plan de Reconstrucción Nacional.
Durante una alocución de cerca de 20 minutos, el mandatario delineó los principales ejes de la iniciativa —también conocida como Ley Miscelánea—, que será ingresada en los próximos días al Congreso. El objetivo, según explicó, es impulsar el crecimiento económico, generar empleo y mejorar la seguridad.
“Vamos a romper con el estancamiento, con la cesantía estructural y con la burocracia que ahoga la inversión”, afirmó el jefe de Estado, subrayando que su administración busca recuperar la esperanza y las oportunidades para las familias chilenas.
El mandatario identificó tres grandes urgencias que enfrenta el país: una crisis de seguridad, una desaceleración económica y un deterioro social en áreas como salud, educación y vivienda. En ese contexto, destacó algunas medidas implementadas durante el primer mes de gobierno, como el despliegue del Plan Escudo Fronterizo, orientado al control de la migración irregular en el norte del país.
En materia económica, Kast sostuvo que Chile ha registrado un crecimiento promedio cercano al 2% en los últimos 12 años, acompañado de un aumento sostenido de la deuda pública. Según detalló, esta pasó de 7.600 millones de dólares en 2006 a más de 155 mil millones en la actualidad, generando un alto costo en intereses.
Frente a este escenario, el Plan de Reconstrucción se estructura en cinco pilares. El primero apunta a la reconstrucción de zonas afectadas, con una inversión estimada en 400 mil millones de pesos en regiones como Ñuble, Biobío y Valparaíso.
El segundo eje busca reactivar el sector construcción, incluyendo la eliminación temporal del IVA a la venta de viviendas nuevas, con el objetivo de dinamizar la oferta habitacional y recuperar empleos.
En tercer lugar, se plantea un incentivo directo al empleo formal mediante un crédito tributario del 15% de la remuneración de cada trabajador contratado con cotizaciones al día.
El cuarto pilar contempla una reforma tributaria que incluye la reducción gradual del impuesto corporativo desde el 27% al 23% y la reintegración del sistema, con el fin de fomentar la inversión.
Finalmente, el quinto eje se centra en la agilización regulatoria, reduciendo plazos en evaluaciones ambientales y otorgando mayor certeza jurídica a proyectos de inversión.
El mandatario también hizo un llamado al Congreso a tramitar la iniciativa con urgencia. “Aquí no compiten sectores políticos, compite Chile contra el estancamiento”, enfatizó.
La propuesta busca, según el Ejecutivo, sentar las bases para un crecimiento sostenido, mejorar los ingresos de las familias y fortalecer la seguridad social, en un contexto donde el desempleo bordea el 8,3% y la precariedad habitacional ha aumentado en la última década.


































