Con el objetivo de ofrecer una atención de salud más acogedora e inclusiva para la niñez, el CESFAM San Isidro – Calingasta implementó el proyecto “Rincón de la Calma, un lugar seguro”, una iniciativa orientada a disminuir la ansiedad de niños y niñas antes de recibir atención médica.
El proyecto fue impulsado por el Grupo de Autoayuda Multifamiliar de San Isidro y financiado en 2025 a través del Programa de Cuidados Comunitarios en Atención Primaria del Servicio de Salud Coquimbo.
La iniciativa consiste en la habilitación de un espacio especial dentro de la sala de espera del centro de salud, equipado con elementos sensoriales, materiales didácticos y recursos lúdicos diseñados para generar un ambiente seguro y confortable, permitiendo que los niños puedan regular sus emociones antes de ingresar a consulta.
El proyecto surge en respuesta al aumento de diagnósticos asociados a la Trastorno del Espectro Autista en el país. Actualmente se estima que 1 de cada 51 personas presenta esta condición, equivalente a cerca del 2% de la población infantil, lo que ha impulsado la necesidad de adaptar los entornos de atención para facilitar la experiencia de los pacientes.
La encargada de la iniciativa, Danissa Ramos Villarroel, explicó que el espacio fue creado para brindar una alternativa de contención emocional para los niños que esperan atención médica.
“Muchas veces cuando los niños asisten a consultas con dentistas o médicos experimentan ansiedad e inquietud. Por eso quisimos generar un espacio previo donde puedan jugar, pintar y distraerse en un ambiente acogedor y seguro”, señaló.
El proyecto también contó con el acompañamiento del terapeuta Felipe Castillo Cortés, quien destacó la importancia de contar con entornos sensorialmente adaptados en la atención primaria de salud.
El profesional explicó que el “Rincón de la Calma” incluye estímulos visuales, táctiles, auditivos, olfatorios y de movimiento, los cuales ayudan a los usuarios a regular su nivel de ansiedad y mantener un estado de alerta adecuado antes de ingresar a consulta.
El espacio está orientado principalmente a niños y niñas entre 1 y 8 años, quienes pueden interactuar con diferentes actividades que les permitan encontrar su propio estímulo de tranquilidad.
Desde el Grupo de Autoayuda Multifamiliar de San Isidro destacaron que esta iniciativa representa un avance hacia una atención de salud más humana, empática e inclusiva, donde el bienestar emocional forma parte fundamental del proceso de atención médica.


































