Con una masiva asistencia de fieles provenientes de distintos puntos del país, la comuna de Andacollo volvió a convertirse en el epicentro de la devoción religiosa durante la tradicional Fiesta Grande en honor a la Virgen del Rosario, celebración que congregó a más de 200 mil personas a lo largo de cinco jornadas y que finaliza este viernes.
Desde tempranas horas, peregrinos, familias completas, bailes religiosos y visitantes llegaron hasta el Santuario para rendir homenaje a la llamada “Chinita”, reafirmando el carácter profundamente espiritual de una de las festividades religiosas más importantes de Chile, comparable con la Fiesta de La Tirana.
La manifestación de fe se expresó tanto en los coloridos bailes religiosos como en los sacrificios personales de los peregrinos que llegaron a cumplir promesas y mandas. Historias de favores concedidos, agradecimientos y plegarias se repitieron en las calles y en el Santuario, dando cuenta del fuerte arraigo que mantiene esta tradición en generaciones completas.
“Venimos todos los años desde La Serena. Antes lo hacía con mis padres y ahora con mis hijos”, comentó emocionada Patricia, una de las miles de devotas que participaron de la celebración. Relatos similares se escucharon entre los asistentes, como el de Paulo y Macarena, quienes llegaron a pagar una promesa vinculada a un delicado tema de salud que enfrentaron juntos.
La festividad también atrajo a turistas y viajeros ocasionales, como Andrés y Manuel, mochileros provenientes de Santiago, quienes destacaron la magnitud de la convocatoria. “Habíamos escuchado de la Fiesta Grande y quisimos conocerla. De verdad impresiona la cantidad de gente y la devoción que se vive”, señalaron.
Junto a la expresión religiosa, el comercio tuvo un rol relevante durante la festividad. Esta vez, con una feria ordenada y apadronada, ubicada en sectores estratégicos cercanos a la Basílica, donde se ofrecieron artículos religiosos, recuerdos y productos tradicionales. Según estimaciones, cerca de 40 mil personas diarias circularon por la comuna, generando un importante movimiento económico para comerciantes y emprendedores locales.
Uno de los comerciantes señaló que “nos ha ido bien, incluso mejor que el año pasado. Hay personas que solo miran, pero muchos compran, y eso se agradece”.
Para resguardar el orden y la seguridad, se desplegó un amplio operativo coordinado entre el municipio y Carabineros, con más de 120 funcionarios y 30 dispositivos de refuerzo, provenientes de distintas comunas de la región y del norte del país, permitiendo que la festividad se desarrollara de manera tranquila, aprendiendo de las dificultades registradas en años anteriores.


































