El comercio exterior chileno cerró un año histórico. Según informó el Banco Central, las exportaciones nacionales superaron por primera vez la barrera de los US$ 100.000 millones, impulsadas principalmente por el excepcional desempeño del cobre, que alcanzó precios nominales récord en un contexto de restricciones de oferta a nivel global.
No obstante, el dinamismo exportador del país no se limitó al metal rojo. El informe del instituto emisor revela que otros sectores estratégicos consolidaron su aporte a la economía, diversificando la canasta exportadora y fortaleciendo el posicionamiento de Chile en los mercados internacionales.
Tras el cobre, el sector alimentario se posicionó como el segundo mayor contribuyente a las exportaciones, concentrando un 12% del total, con envíos que alcanzaron los US$ 13.610 millones. Este desempeño reafirma la relevancia de la industria alimentaria chilena, especialmente en productos de alto valor agregado.
En tercer lugar, el sector agropecuario-silvícola y pesquero registró exportaciones por US$ 9.400 millones, equivalente al 8,8% del total, lo que representa un crecimiento del 6% respecto a 2024, evidenciando una recuperación sostenida y una mayor demanda externa.
Al analizar las exportaciones no cupríferas, el salmón se mantiene como el principal producto, con retornos por US$ 6.211 millones, aunque con un crecimiento moderado del 2,71%. Le siguen las cerezas, que alcanzaron US$ 3.379 millones, pese a experimentar una contracción del 9% en comparación con el año anterior.
Un desempeño destacado fue el del oro, que aprovechó el alza histórica de su precio internacional y alcanzó exportaciones por US$ 3.100 millones, consolidándose como uno de los productos con mayor expansión. A este se suman el óxido de molibdeno, con US$ 2.000 millones, y el carbonato de litio, que totalizó US$ 1.903 millones, reflejando el creciente interés global por minerales estratégicos para la transición energética.
En términos de crecimiento anual, el oro lideró con un aumento del 147%, seguido en el ámbito agrícola por la palta (+40%), la fruta congelada (+32%) y los jugos de fruta (+25%). En cuanto al aporte adicional de divisas, el carbonato de litio y el concentrado de molibdeno sumaron US$ 590 millones y US$ 348 millones, respectivamente, fortaleciendo la balanza comercial del país.
Estas cifras confirman que, si bien el cobre continúa siendo el principal motor exportador, Chile avanza hacia una matriz más diversificada, con sectores clave que ganan protagonismo y aportan mayor estabilidad al crecimiento económico.


































