La eventual candidatura de Michelle Bachelet para encabezar la Organización de las Naciones Unidas continúa generando divisiones en el escenario político chileno, luego de que sectores de oposición rechazaran el llamado de la Unión Demócrata Independiente a retirar su nombre.
El debate se mantiene abierto, mientras el presidente José Antonio Kast aún no define si respaldará oficialmente la postulación. El mandatario sostuvo recientemente una reunión privada con la exmandataria para abordar el tema, señalando que una decisión será comunicada “pronto”.
Desde el oficialismo, la UDI solicitó públicamente que el Gobierno rechace la candidatura, postura que también fue respaldada por el Partido Nacional Libertario. Incluso, parlamentarios gremialistas ingresaron un proyecto en la Cámara de Diputados para pedir formalmente al Ejecutivo que retire el respaldo a Bachelet.
En contraste, desde la oposición surgieron duras críticas a esta postura. El diputado del Partido por la Democracia, Jaime Araya, calificó la posición como un acto de “egoísmo”, destacando el respaldo internacional que tendría la exmandataria, especialmente desde países como Brasil y México.
En la misma línea, el diputado Democracia Cristiana Héctor Barría cuestionó la postura de la UDI, señalando que incluso supera posiciones más conservadoras dentro de la derecha. Por su parte, la diputada del Partido Comunista de Chile, Nathalie Castillo, resaltó la trayectoria internacional de Bachelet en materia de derechos humanos, afirmando que su candidatura trasciende las diferencias ideológicas.
El escenario político se mantiene tensionado, con un oficialismo que muestra divisiones internas y una oposición que insiste en ver la postulación como una oportunidad para posicionar a Chile en el ámbito internacional.

































