El Presidente de la República, Gabriel Boric Font, calificó como un hecho histórico la consolidación de Gloria Ana Chevesich como presidenta de la Corte Suprema, destacando el profundo significado que este nombramiento tiene para la igualdad de género y el fortalecimiento institucional del país.
A través de su cuenta oficial en la red social X, el Mandatario valoró que, por primera vez en los más de 200 años de historia del máximo tribunal, una mujer asuma la presidencia del Poder Judicial, subrayando que este hito constituye un precedente relevante para niñas, adolescentes y mujeres de Chile.
“Es un honor haber podido estar presente en este momento histórico para Chile”, señaló el Presidente Boric, junto a imágenes del encuentro sostenido con la magistrada, en el marco de las reuniones protocolares que Chevesich ha desarrollado con distintas autoridades del Estado.
En su mensaje, el jefe de Estado reforzó el alcance simbólico e institucional de este nombramiento, indicando que, tal como lo expresó la propia presidenta de la Corte Suprema, “tener a una mujer por primera vez en 200 años asumiendo este cargo, marca un gran precedente para las niñas, adolescentes y mujeres de nuestro país”, agregando además sus felicitaciones a la nueva autoridad judicial.
Gloria Ana Chevesich fue electa de manera unánime por el Pleno de la Corte Suprema el pasado 15 de diciembre, para encabezar el máximo tribunal durante el período 2026–2027, consolidando así una trayectoria ampliamente reconocida en el ámbito judicial.
Tras su elección, la magistrada inició una agenda de encuentros institucionales con autoridades de los distintos poderes del Estado, como señal de diálogo y cooperación republicana. Paralelamente, definió uno de los principales sellos de su gestión: fortalecer la presencia pública y comunicacional de la Corte Suprema, con el objetivo de proyectar una imagen más visible, transparente y cercana del Poder Judicial hacia la ciudadanía.
Este nombramiento no solo marca un hito en términos de equidad de género, sino que también abre una nueva etapa en la relación entre el sistema judicial y la sociedad, en un contexto de crecientes demandas por mayor acceso, comprensión y confianza en las instituciones.


































