El oficialismo atraviesa un complejo proceso de reordenamiento político tras la derrota presidencial de Jeannette Jara, en un escenario donde ya se advierte que la coalición que respaldó su candidatura podría dividirse en dos bloques opositores frente a un eventual gobierno de José Antonio Kast.
En ese contexto, los partidos del sector evalúan postergar el cónclave oficialista originalmente fijado para el 17 de enero, instancia considerada clave para definir el rol que asumirán como oposición a partir del nuevo ciclo político que comenzará en marzo. La nueva fecha que se baraja es el 25 de enero, considerando que ese mismo día la Democracia Cristiana (DC) realizará su junta nacional.
La idea, explican en el sector, es otorgar mayor margen para que las distintas colectividades puedan cerrar sus debates internos y llegar con definiciones más claras a un encuentro que es visto como estratégico para el futuro del progresismo.
Desde el oficialismo reconocen que el revés electoral significó un quiebre relevante, obligando a una revisión profunda sobre la forma en que el sector se posicionará frente al próximo gobierno. En ese marco, el presidente del Partido Radical, Leonardo Cubillos, sostuvo que uno de los objetivos centrales es mantener, al menos, una coordinación básica entre los partidos.
Más allá de la fecha definitiva, el cónclave es considerado un hito clave para articular a una futura oposición, en un escenario político que anticipa tensiones y redefiniciones internas.
Si bien desde las colectividades de mayor tamaño han insistido en la necesidad de preservar la unidad, como lo manifestó la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, también existen voces que advierten una posible fragmentación del sector.
Según ese diagnóstico, podría configurarse un bloque compuesto por el Partido Comunista, el Partido Socialista y el Frente Amplio, y otro integrado por las fuerzas de la centroizquierda, como la Democracia Cristiana, el Partido por la Democracia, el Partido Radical y el Partido Liberal.
Pese a estas diferencias, el secretario general del PPD, José Toro, enfatizó que el progresismo necesita la mayor unidad posible para enfrentar el nuevo escenario político. Con todo, en el oficialismo reconocen que el debate sobre el futuro de la alianza podría extenderse hasta marzo, marcando un período de definiciones clave para el sector.


































