Entre emoción, recuerdos y un Estadio Nacional teñido de azul, José “Pepe” Rojas vivió este jueves su despedida oficial del fútbol profesional, cerrando una de las etapas más emblemáticas de la historia reciente de Universidad de Chile.
Con cerca de 20 mil hinchas en las tribunas, el partido homenaje reunió a excompañeros, leyendas y referentes del club, en un encuentro cargado de simbolismo que culminó con un momento soñado: Pepe Rojas anotando un gol de penal, desatando la ovación del público que lo acompañó durante gran parte de su carrera.
Finalizado el encuentro, el histórico defensor y excapitán tomó el micrófono visiblemente emocionado, luchando por contener las lágrimas ante la ovación del público.
“Cuesta decir las palabras. No saben cuánto tiempo soñé estar acá y despedirme con ustedes, a pesar de todas las dificultades. Estoy agradecido, primero de mi familia, el pilar fundamental en mi carrera”, expresó.
El exseleccionado nacional continuó con un sentido agradecimiento a quienes lo acompañaron dentro y fuera de la cancha. “Agradecer infinitamente y de todo corazón a mis compañeros que hoy hicieron el esfuerzo de venir, a los que quisieron estar y no pudieron, a los cuerpos técnicos, utileros y a las grandes personas que me formaron”, dijo, quebrándose ante el aplauso cerrado del público.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando dedicó palabras directas al club de sus amores. “Muchas gracias al mejor equipo del mundo, que me abrió las puertas y que pude defender siempre con gran orgullo: mi club, Universidad de Chile”, señaló, provocando un nuevo estallido en las tribunas.
Rojas también tuvo palabras especiales para la hinchada azul, que lo respaldó incluso en los momentos más complejos de su carrera. “Gracias a los hinchas, que estuvieron siempre conmigo, incluso en los momentos difíciles. Por eso soñé entregarles este regalo. Gracias, bullangueros queridos. Los llevo en el corazón”.
Finalmente, cerró su despedida dejando un mensaje que resume su legado como capitán. “Espero que el legado de ser capitán no sea solo haber levantado copas, sino ser un ejemplo para todas las generaciones”, dijo antes de romper definitivamente en llanto, mientras el estadio coreaba con fuerza el tradicional ‘Ceacheí azul’.
Así, Pepe Rojas se despidió del fútbol, no solo como campeón y referente, sino como uno de los símbolos más queridos de la historia moderna de Universidad de Chile.


































