El gobernador regional de Coquimbo, Cristóbal Juliá, destacó el rol que cumplió la Corporación Industrial para el Desarrollo de la Región de Coquimbo (CIDERE) como un actor clave en la articulación público-privada y en la construcción de una estrategia de crecimiento sostenible para el territorio. Así lo señaló durante su intervención en la asamblea y cuenta pública de la entidad, realizada en el marco de la cena de cierre de año de la corporación.
En su discurso, la autoridad regional valoró el rol histórico de CIDERE como un espacio donde la reflexión estratégica se tradujo en proyectos concretos, subrayando que el desarrollo regional se construyó a partir del diálogo, la confianza y la coordinación entre el mundo público y privado.
En esa línea, Juliá agradeció el trabajo del presidente de la corporación, Francisco Puga, junto a su directorio, señalando que su aporte resultó fundamental para proyectar una visión compartida de futuro para la Región de Coquimbo.
El gobernador sostuvo que la región enfrentó un escenario desafiante, pero también lleno de oportunidades, destacando ventajas competitivas asociadas a sus recursos naturales, capital humano, experiencia productiva y ubicación estratégica.
El principal desafío, recalcó, fue transformar ese potencial en inversión, empleo de calidad y encadenamientos productivos que generaran un impacto real en las comunidades. Desde el Gobierno Regional, explicó, se puso énfasis en acelerar la inversión pública, destrabar proyectos estratégicos y generar condiciones que otorgaran mayor certeza a la inversión privada.
“Recuperar la senda del crecimiento fue una prioridad para esta administración”, afirmó, destacando que el trabajo conjunto con el sector privado resultó clave para avanzar en esa dirección.
En el ámbito sectorial, el gobernador subrayó la relevancia de la minería como pilar de la economía regional, planteando la necesidad de que los proyectos se desarrollaran cumpliendo la normativa ambiental y generaran mayores beneficios para el territorio, como empleo local, innovación y encadenamientos productivos.
A ello sumó el potencial de sectores como la energía, la agroindustria, el turismo, la logística y la economía del conocimiento, los que —según indicó— representaron oportunidades concretas para diversificar la matriz productiva regional.
Asimismo, reiteró la importancia estratégica del Paso de Agua Negra y del puerto de Coquimbo como ejes de integración y proyección internacional, junto con el fortalecimiento del área metropolitana La Serena–Coquimbo como un polo competitivo para atraer inversión y talento.
En ese contexto, el gobernador reafirmó el compromiso del Gobierno Regional de continuar trabajando junto a CIDERE para impulsar un desarrollo productivo sostenible y con mirada de largo plazo para la Región de Coquimbo.


































