Chile se prepara para un nuevo ajuste en sus relojes con la llegada del horario de invierno en Chile, el cual comenzará la noche del sábado 4 de abril de 2026 en gran parte del país.
De acuerdo con lo establecido, a las 23:59 horas los relojes deberán atrasarse una hora, pasando nuevamente a las 23:00. Esta modificación permitirá contar con más luz durante la mañana, aunque implicará tardes más oscuras.
La medida rige para la mayor parte del territorio nacional, incluyendo ciudades como Santiago, Copiapó y La Serena. En el caso de territorios insulares, el ajuste se realiza el mismo día, pero a las 22:00 horas locales.
Sin embargo, existen excepciones: las regiones de Aysén, Magallanes y la Antártica Chilena mantendrán su horario actual (UTC-3) durante todo el año, por lo que no deberán realizar cambios.
En cuanto a los dispositivos, la mayoría de los equipos electrónicos —como celulares y computadores— ajustan la hora automáticamente. No obstante, los relojes analógicos deberán modificarse manualmente para reflejar el nuevo huso horario (GMT-4).
Especialistas advierten que este cambio puede generar efectos temporales en el organismo, como alteraciones del sueño, fatiga o somnolencia durante los primeros días. Por ello, recomiendan mantener rutinas estables, evitar el uso de pantallas antes de dormir y favorecer la exposición a la luz natural en las mañanas.
Este sistema de ajuste horario busca optimizar el uso de la luz solar a lo largo del año. Tras este cambio, se espera que el país retome el horario de verano el próximo sábado 5 de septiembre de 2026.









