La Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) confirmó la existencia de un caso de filtración activa de datos en instituciones públicas, aunque descartó que se trate de un ciberataque a los sistemas.
La directora (s) del organismo, Michelle Bordachar, explicó que la vulneración se originó por el robo de credenciales —usuario y contraseña— a un funcionario público, lo que permitió a terceros acceder a información haciéndose pasar por él.
“Se detectó una filtración activa, pero no fue por hackeo de infraestructura ni compromiso de servidores, sino por el uso indebido de un usuario y clave robados”, detalló la autoridad.
Según indicó, tras detectarse el incidente, se activaron protocolos de seguridad que permitieron cerrar los accesos comprometidos, deteniendo la filtración de datos. Además, precisó que solo una pequeña parte de la información que actualmente circula en internet correspondería a datos filtrados recientemente.
Desde la ANCI también señalaron que gran parte de los datos que hoy se difunden provienen de filtraciones antiguas, algunas con más de una década, que han sido recopiladas, organizadas y reutilizadas por actores maliciosos.
En este contexto, surgieron dudas respecto a la seguridad de la Clave Única. Sobre ello, Michelle Bordachar recomendó cambiarla solo en caso de no haber actualizado la contraseña en un largo periodo o si existe sospecha de compromiso.
Asimismo, advirtió que modificar claves con demasiada frecuencia podría llevar a la utilización de contraseñas débiles, aumentando el riesgo de vulneración.
El organismo continúa monitoreando la situación en coordinación con distintas instituciones públicas, en un escenario que ha generado preocupación por la protección de datos personales en el país.


































