A seis meses de dejar La Moneda, el presidente Gabriel Boric instaló nuevamente la discusión sobre la extensión de los gobiernos en Chile. Durante la inauguración de Enexpro 2025, el Mandatario aseguró que el período de cuatro años sin reelección inmediata resulta insuficiente para concretar transformaciones profundas.
“En Chile los gobiernos duran cuatro años, no tienen reelección. Sinceramente, creo que es muy poco; no porque tenga muchas ganas de quedarme más, sino porque cuatro años se hace breve para los cambios que uno trata de impulsar”, afirmó.
Aunque Boric descartó que busque prolongar su permanencia en el poder, sus palabras reactivaron el debate político y generaron interpretaciones en la oposición, donde varios las leyeron como una admisión de que no logrará cumplir todas sus promesas.
Reformas pendientes en el último tramo
El jefe de Estado enfrenta el cierre de su mandato con proyectos aún en trámite o sin aprobación, entre ellos el Financiamiento de la Educación Superior, la eutanasia y el aborto. La percepción de que el tiempo juega en contra se ha vuelto más evidente dentro de su propio sector.
Exautoridades contrastan gestión y tiempo
Desde la ex Concertación, la exministra del Trabajo Alejandra Krauss (gobierno de Michelle Bachelet) sostuvo que sí es posible gobernar hasta el último día, recordando que en 2017 se avanzó en cambios laborales y previsionales.
Para Krauss, más que extender los mandatos, el problema radica en la rigidez del sistema político y la dificultad para alcanzar acuerdos en el Congreso.
“Son años suficientes en la medida en que tengamos un Parlamento que permita llevar a cabo los programas de gobierno”, señaló.
En la oposición, el exministro del Interior Rodrigo Delgado (gobierno de Sebastián Piñera) apuntó a la gestión por sobre el tiempo disponible:
“Más que un factor de tiempo tiene que ver con una capacidad de gestión sin gustitos ideológicos. Este gobierno trató de imponer una ideología que los hizo perder tiempo valioso a la hora de poder avanzar en llegar a acuerdos”, criticó.
Un mandato más breve que en la región
Chile tiene uno de los períodos presidenciales más cortos de América Latina: cuatro años sin reelección inmediata.
En contraste, países como Argentina, Brasil y Perú contemplan mandatos de cuatro o cinco años con opción de reelección. Esta comparación vuelve a poner sobre la mesa la interrogante planteada por Boric: ¿el problema es la duración del mandato o la capacidad de cada gobierno para ejecutar lo que promete en ese tiempo?