El histórico Fuerte Lambert se transformó en escenario de batallas, bengalas y espíritu corsario durante una nueva versión del tradicional Desembarco Pirata en Coquimbo, evento que reunió a decenas de familias en torno a la historia y la identidad local.
La emotiva recreación fue organizada por la Hermandad de la Costa Nao Coquimbo–La Serena en conjunto con el municipio, ofreciendo un espectáculo nocturno cargado de mística que incluyó el simbólico asalto al fuerte, cánticos marineros y enfrentamientos coreografiados que hicieron vibrar al público.
Ritual, tradición y espíritu corsario
La jornada comenzó con los rituales propios de la cofradía, donde cada integrante adopta un nombre pirata y deja simbólicamente su identidad en tierra firme para “navegar” espiritualmente, honrando a los antiguos marinos y corsarios que surcaron las costas del país.
Con el cielo iluminado por bengalas y el choque de espadas como banda sonora, la defensa del fuerte se desplegó en una puesta en escena que evocó escenas de cine de aventuras, con embarcaciones escoltando el asalto y actores caracterizados que interactuaron con los asistentes.
Identidad pirata y leyendas vivas
Niños y adultos disfrutaron por igual de una noche marcada por tricornios, fotografías con piratas, juegos en los cañones y relatos sobre tesoros escondidos. La actividad reforzó la identidad pirata de la comuna, ligada a historias y leyendas como la del corsario Francis Drake en el sector de La Herradura.
Más que una recreación histórica, el Desembarco Pirata se consolida como una experiencia cultural que rescata el pasado y lo proyecta al presente, fortaleciendo el sentido de pertenencia y posicionando a Coquimbo como el verdadero “Tesoro del Norte”.


































