El anunciado aumento en el precio de los combustibles, especialmente del diésel, comienza a generar impactos en distintos sectores, siendo el transporte interurbano uno de los más afectados. Desde el gremio advierten que los pasajes podrían incrementarse entre un 35% y un 45% en los próximos días.
La proyección surge tras la confirmación de una histórica alza que elevará el diésel hasta en $580 por litro, lo que incide directamente en los costos operacionales de las empresas de transporte. Según la Asociación de Buses Interurbanos de Chile (ABI), el combustible representa una parte significativa de la estructura de costos, por lo que cualquier variación se traduce rápidamente en el valor final de los pasajes.
Desde el gremio señalaron que por cada $100 de aumento en combustibles, los pasajes de larga distancia pueden subir hasta $1.000 o incluso $2.000, dependiendo del trayecto y otros factores operacionales. Con el ajuste anunciado, rutas como Santiago–Concepción podrían experimentar alzas considerables, afectando directamente a usuarios frecuentes como trabajadores, estudiantes y familias.
Además, manifestaron su preocupación por haber quedado fuera de las medidas paliativas impulsadas por el Gobierno, las cuales sí contemplan apoyos para otros sectores del transporte, como los taxis colectivos.
El impacto del alza del diésel no se limita al transporte de pasajeros. Desde el sector de carga, camioneros advirtieron que el incremento también elevará los costos logísticos, lo que podría traducirse en un encarecimiento de productos básicos como alimentos y bienes de consumo.
En este escenario, expertos anticipan un efecto en cadena que podría presionar la inflación, afectando distintos ámbitos de la economía cotidiana.


































