El balance de la Ficha Básica de Emergencia registra 3.717 hogares afectados en la comuna, de los cuales 886 presentan daños graves. En total, el primer sistema frontal dejó 11.909 hogares afectados en siete comunas de la región.
Vallenar concentra la mayor cantidad de hogares afectados por los sistemas frontales que golpearon a la Región de Atacama entre julio y agosto, de acuerdo con el balance de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE).
Los tres eventos meteorológicos fueron sometidos a procesos de catastro independientes, con el objetivo de identificar y caracterizar a las familias afectadas y establecer la magnitud de los daños registrados en cada emergencia.
El primer sistema frontal, ocurrido el 16 de julio, afectó a siete comunas de Atacama y cerró su proceso de aplicación de la FIBE con 11.909 hogares afectados al 23 de agosto.
A partir de la información recopilada se elaboraron las nóminas destinadas a la entrega del Bono de Recuperación. Hasta ahora, 9.911 hogares han recibido este beneficio, con una inversión total de $8.676 millones, correspondientes a las dos primeras nóminas de pago.
La primera nómina contempló a 2.048 hogares, con recursos por $1.662 millones, mientras que la segunda benefició a 7.863 hogares, mediante una inversión de $7.014 millones.
Una tercera nómina permanece pendiente y tanto el número de beneficiarios como los recursos que serán destinados todavía no han sido definidos.
Vallenar concentra los mayores niveles de afectación
Dentro del balance del primer sistema frontal, Vallenar aparece como la comuna con mayor cantidad de hogares afectados, alcanzando un total de 3.717 familias registradas en la FIBE.
De ese universo, 886 hogares presentaron afectaciones graves, convirtiendo a la comuna en uno de los principales focos de atención dentro del proceso de recuperación regional.
Los antecedentes de las dos primeras nóminas también muestran que cerca de 5 mil hogares registraron una afectación de nivel medio, mientras que otros 1.870 hogares presentaron daños graves.
La seremi de Desarrollo Social y Familia, Jessica Gómez Poblete, explicó que la FIBE constituye una herramienta para conocer la situación de las familias después de una emergencia y determinar el nivel de afectación que presentan sus hogares.
La aplicación de las fichas en terreno es responsabilidad de los municipios, mientras que la Seremi de Desarrollo Social y Familia supervisa el desarrollo del proceso.
Nuevos catastros tras los sistemas frontales de agosto
El segundo sistema frontal, registrado entre el 11 y 12 de agosto, generó nuevos procesos de aplicación de la FIBE en las comunas de Alto del Carmen, Diego de Almagro y Tierra Amarilla.
En Alto del Carmen, el proceso ya finalizó con 313 fichas aplicadas. En tanto, Diego de Almagro y Tierra Amarilla mantienen abiertos sus respectivos catastros hasta los primeros días de septiembre.
Al 27 de agosto, Diego de Almagro contabilizaba 85 fichas aplicadas, mientras que Tierra Amarilla registraba 33.
Posteriormente, el tercer sistema frontal, ocurrido entre el 17 y 18 de agosto, generó procesos de catastro en Caldera y Chañaral.
Ambos procedimientos ya fueron cerrados. En Caldera se aplicaron 314 fichas, mientras que en Chañaral fueron registradas 114.
La FIBE no garantiza el Bono de Recuperación
Desde la Seremi de Desarrollo Social y Familia recalcaron que la aplicación de la FIBE no garantiza automáticamente la entrega del Bono de Recuperación.
La información recopilada mediante este instrumento permite determinar el nivel de afectación de cada hogar y, posteriormente, establecer —de acuerdo con los criterios definidos para cada emergencia— qué beneficios y apoyos pueden corresponder a las familias afectadas.
Mientras continúan los procesos de evaluación en las comunas que todavía mantienen catastros abiertos, las autoridades mantienen el despliegue en terreno para avanzar en la recuperación de las zonas golpeadas por los sucesivos sistemas frontales.
El balance deja a Vallenar como la comuna con mayor número de hogares afectados en Atacama, evidenciando la magnitud del impacto que tuvieron las precipitaciones y la necesidad de mantener los esfuerzos de apoyo y recuperación para las familias damnificadas.


































