El Ministerio del Medio Ambiente inició el proceso de revisión de la norma de calidad del aire para material particulado respirable MP10, incorporando en la Región de Atacama a las comunas de Copiapó, Tierra Amarilla y Huasco, entre otras zonas.
La medida busca actualizar la normativa considerando nueva evidencia científica y las características ambientales y productivas de los distintos territorios del país, con el objetivo de fortalecer la protección de la salud de la población.
El MP10 corresponde a partículas sólidas y líquidas suspendidas en la atmósfera que tienen un diámetro igual o inferior a 10 micrómetros. Debido a su reducido tamaño, pueden ingresar al organismo y generar efectos adversos, principalmente en los sistemas respiratorio y cardiovascular.
Sus principales fuentes de emisión están relacionadas con actividades productivas, procesos de combustión y tráfico vehicular. A ello se suman fuentes naturales, como la erosión provocada por el viento y los aerosoles marinos, elementos especialmente relevantes en territorios como Atacama.
El seremi del Medio Ambiente, David Olivares, valoró el inicio del proceso de revisión y destacó la importancia de que la actualización de la normativa considere las particularidades de cada territorio.
Actualmente, existen 22 zonas declaradas latentes o saturadas por MP10 en 13 regiones del país, de las cuales 20 cuentan con un Plan de Prevención y/o Descontaminación Atmosférica vigente.
La revisión normativa tendrá un plazo de 12 meses, contado desde el 13 de agosto de 2026, período durante el cual se recopilarán antecedentes que permitan determinar si corresponde modificar la norma vigente o poner término al proceso de revisión.
Además, el Ministerio abrió un período de 45 días hábiles, hasta el 19 de octubre, para que personas naturales y jurídicas puedan presentar antecedentes científicos, técnicos, económicos, jurídicos o sociales relacionados con la normativa.
La participación ciudadana y técnica permitirá incorporar nuevos antecedentes al proceso y contribuir a que las futuras decisiones sobre calidad del aire se adopten considerando la evidencia disponible y las distintas realidades ambientales existentes en el país.


































