Inicio Nacional Aluviones en Tocopilla: geólogo pide reforzar prevención, alertas tempranas y evitar nuevas...

Aluviones en Tocopilla: geólogo pide reforzar prevención, alertas tempranas y evitar nuevas construcciones en zonas de riesgo

Los recientes aluviones y remociones en masa registrados en el norte de Chile volvieron a poner en evidencia la vulnerabilidad de sectores urbanos ubicados próximos a quebradas y zonas de alta pendiente. En Tocopilla, el escenario generado por las intensas precipitaciones y el riesgo asociado al eventual colapso de piscinas aluvionales reabrió el debate sobre las medidas de prevención y la planificación territorial.

El geólogo y académico de la Escuela de Ciencias de la Tierra de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Darío Ormeño, explicó que las remociones en masa corresponden al desplazamiento de materiales como roca, tierra o barro desde sectores de mayor altura hacia zonas inferiores, principalmente producto de la gravedad.

En el norte del país, las lluvias intensas en períodos breves pueden convertirse en un importante factor desencadenante. Esto ocurre porque los suelos de las zonas montañosas suelen presentar condiciones de baja absorción de agua y, ante precipitaciones excepcionales, pueden saturarse rápidamente.

A estos factores se suman las características geográficas del territorio. La presencia de quebradas, pendientes pronunciadas y laderas de cerros aumenta la susceptibilidad de determinadas áreas frente a estos fenómenos.

Falta de prevención y sistemas de alerta

Para el especialista, uno de los principales desafíos del país está relacionado con fortalecer las políticas de prevención y no concentrar los esfuerzos únicamente después de que ocurre una emergencia.

Ormeño sostuvo que las obras de mitigación, como las piscinas aluvionales, cumplen una función importante, pero tienen una capacidad limitada. Frente a eventos de gran magnitud, estas estructuras pueden verse sobrepasadas por el volumen de agua, barro y material rocoso.

En este contexto, planteó la necesidad de avanzar en sistemas de alerta temprana específicos para remociones en masa, que permitan advertir a la población cuando las condiciones meteorológicas y territoriales indiquen un riesgo elevado.

Una de las alternativas mencionadas es establecer umbrales de precipitaciones que, una vez superados o previstos, activen alertas para las comunidades ubicadas en sectores vulnerables.

El académico también destacó la utilidad de los mapas de susceptibilidad a remociones en masa, herramientas que permiten identificar los lugares donde existe una mayor probabilidad de que se produzcan estos fenómenos.

Evacuación y protección de las personas

Ante nuevos episodios de precipitaciones, el experto recomendó prestar especial atención a quienes viven en las inmediaciones de quebradas y sectores de alta pendiente.

En caso de existir condiciones que indiquen un riesgo inminente, la prioridad debe ser evacuar preventivamente a las personas hacia zonas seguras.

Según Ormeño, la protección de la vida debe estar por sobre la preocupación por los bienes materiales, especialmente cuando existen antecedentes de que determinados sectores ya fueron afectados por flujos de barro y material.

Reconstrucción debe considerar la reubicación

Uno de los principales puntos planteados por el geólogo se relaciona con la reconstrucción de las viviendas dañadas.

A su juicio, no necesariamente resulta conveniente reconstruir en el mismo lugar donde una vivienda fue destruida por una remoción en masa, ya que las condiciones que provocaron el fenómeno pueden volver a presentarse.

Por ello, planteó evaluar la reubicación de las familias afectadas hacia sectores con menor exposición al riesgo.

El especialista también llamó a fortalecer la planificación territorial y los requisitos para autorizar nuevas construcciones en áreas expuestas a amenazas naturales.

En ese sentido, propuso que los estudios de riesgo geológico tengan un papel más relevante al momento de aprobar proyectos habitacionales, loteos y otras construcciones, especialmente en zonas con antecedentes de remociones en masa.

Una mirada preventiva frente a distintos riesgos

La discusión, según Ormeño, no debería limitarse a los aluviones. La planificación territorial también debe considerar otros riesgos naturales, como incendios forestales, terremotos, fallas geológicas y desbordes de cursos de agua.

El objetivo sería evitar que las nuevas construcciones se desarrollen en lugares donde la población quede innecesariamente expuesta a amenazas conocidas.

La experiencia de Tocopilla vuelve así a plantear un desafío para las autoridades: avanzar desde una lógica centrada en la reconstrucción posterior a las emergencias hacia una política permanente de prevención, educación, monitoreo, alerta temprana y ordenamiento territorial.

Para el especialista, parte importante del riesgo también está relacionada con la falta de conocimiento de la población respecto de las amenazas existentes en los territorios donde vive.