Autoridades de la Región de Coquimbo solicitaron al Gobierno central declarar Emergencia y Prioridad Nacional por la grave escasez hídrica que afecta a la zona, especialmente en las provincias de Elqui y Limarí, donde los niveles de los embalses se encuentran en cifras críticas.
Según datos expuestos por el Consejo Regional, los embalses de ambas provincias registran actualmente entre un 6% y un 15% de su capacidad, lo que genera preocupación ante un posible escenario crítico en los próximos meses, particularmente si no se registran precipitaciones durante la temporada.
En este contexto, autoridades regionales han intensificado gestiones con el Ministerio de Obras Públicas para obtener recursos que permitan implementar soluciones de corto plazo, como la construcción de una batería de pozos en las zonas más afectadas, con el objetivo de asegurar el abastecimiento de agua para consumo humano y actividades productivas.
El consejero regional Francisco Corral advirtió que la situación podría derivar en una priorización del consumo humano por sobre la agricultura, conforme a lo establecido en el Código de Aguas, lo que impactaría directamente en la actividad agrícola del territorio.
Asimismo, se planteó la necesidad de avanzar en un Plan de Emergencia Hídrica que contemple medidas inmediatas y de mediano plazo. Entre ellas, se considera la construcción de entre 20 y 30 pozos en las provincias más afectadas, iniciativa que implicaría una inversión estimada entre $100 y $150 millones por cada infraestructura.
Si bien proyectos de mayor envergadura, como plantas desaladoras, están en evaluación, las autoridades coinciden en que estas soluciones no responden a la urgencia actual, ya que su ejecución podría extenderse hasta el año 2030.
En paralelo, desde el Consejo Regional también se hizo un llamado a abordar la crisis hídrica desde una perspectiva estructural, considerando los efectos del cambio climático y la necesidad de adaptar los modelos productivos, especialmente en el ámbito agrícola.
Finalmente, las autoridades destacaron la importancia de garantizar el acceso al agua para las comunidades rurales, muchas de las cuales dependen actualmente de camiones aljibe, y avanzar hacia soluciones más sostenibles que permitan enfrentar la escasez de manera integral.


































