Inicio Provincia del Huasco con todas sus letras: Historias que unen cultura, diversidad e identidad Atacama Nómade: formando talentos y fortaleciendo el desarrollo integral en Vallenar

Atacama Nómade: formando talentos y fortaleciendo el desarrollo integral en Vallenar

A través de la música, la danza, las artes visuales y distintas disciplinas formativas, el Centro Atacama Nómade de Arte y Cultura se ha consolidado como uno de los espacios culturales más importantes de la Provincia del Huasco, promoviendo la inclusión, el desarrollo personal y el acceso al arte para personas de todas las edades.

El arte tiene la capacidad de transformar vidas, fortalecer la autoestima y abrir espacios donde las personas pueden descubrir nuevas formas de expresión. Cuando estos espacios se construyen desde la inclusión y el respeto por la diversidad, se convierten en verdaderos motores de desarrollo humano y comunitario.

Bajo esa premisa nació el Centro Atacama Nómade de Arte y Cultura, iniciativa impulsada por el músico y gestor cultural Carlos Luciano Zuleta Agusto, quien hace más de cinco años decidió crear en Vallenar un espacio dedicado a la formación artística multidisciplinaria y al desarrollo integral de las personas.

La idea comenzó a gestarse durante una experiencia que marcó profundamente su visión sobre el acceso a la cultura. Mientras participaba en una gira internacional por Francia y Bélgica, Carlos conoció en la ciudad de Estrasburgo un centro cultural que reunía distintas expresiones artísticas en un mismo espacio.

“Cuando vi ese lugar sentí que era algo que necesitábamos en Vallenar. Quería que las personas de nuestra provincia tuvieran acceso a una formación artística de calidad sin necesidad de salir del territorio”, recuerda.

Aquella experiencia se transformó en un proyecto concreto que lo llevó a dejar su trabajo en el ámbito público para dedicar todos sus esfuerzos a construir un espacio cultural propio, abierto a la comunidad y con una fuerte vocación formativa.

Un espacio para desarrollar talentos

Actualmente, Atacama Nómade reúne a un equipo de alrededor de doce profesionales especializados en distintas áreas artísticas y deportivas.

Dentro de su oferta destacan disciplinas musicales como piano, guitarra, bajo eléctrico, batería, saxofón, canto, violín, viola, violonchelo y ukelele, abarcando tanto la música docta como la música popular.

A ello se suman espacios dedicados a la danza, las artes visuales, las acrobacias aéreas y disciplinas deportivas como el taekwondo y el muay thai, ampliando las posibilidades de desarrollo para niños, jóvenes y personas adultas.

Para Carlos Zuleta, esta diversidad responde a una visión integral del ser humano “El desarrollo personal no ocurre solamente desde el aprendizaje académico. También necesita espacios para desarrollar la creatividad, la sensibilidad, el movimiento corporal y la capacidad de relacionarse con otros”, explica.

Actualmente, el centro cuenta con más de cien estudiantes en el área musical y cientos de participantes distribuidos en las distintas disciplinas que se desarrollan durante toda la semana.

 

La inclusión como principio

Uno de los aspectos más destacados del trabajo realizado por Atacama Nómade es su compromiso con la inclusión, desde sus inicios, el centro ha abierto sus puertas a personas de distintas edades, contextos y condiciones, promoviendo una enseñanza basada en el respeto y la valoración de las capacidades individuales.

Entre sus estudiantes se encuentran personas con discapacidad visual, síndrome de Down y niños, niñas y jóvenes neurodivergentes que participan activamente de los procesos formativos.

“Nuestro centro no discrimina color, religión ni discapacidad. Somos un espacio integral y abierto para todas las personas. Esa ha sido nuestra visión desde el comienzo”, afirma Zuleta.

La metodología de trabajo se basa principalmente en clases personalizadas, permitiendo que cada estudiante avance de acuerdo con sus propios ritmos, intereses y habilidades.

Lejos de representar una dificultad, la diversidad ha enriquecido la experiencia pedagógica del equipo docente “Cada estudiante tiene una manera distinta de aprender. Nosotros nos adaptamos a sus procesos y descubrimos junto a ellos talentos que muchas veces permanecían invisibles. Es un aprendizaje mutuo”, comenta.

Aprender desde las capacidades

Para Atacama Nómade, la educación artística debe centrarse en las fortalezas de cada persona y no en sus limitaciones. Esta mirada ha permitido que estudiantes desde los cuatro años hasta adultos mayores de ochenta y cinco años participen activamente en talleres, agrupaciones musicales y procesos formativos.

Uno de los ejemplos más significativos es el trabajo realizado con personas mayores, quienes participan en agrupaciones musicales donde comparten experiencias, fortalecen sus vínculos sociales y mantienen una activa vida cultural.

La música, la pintura, la danza y las demás disciplinas se transforman así en herramientas de desarrollo emocional, social y creativo, fortaleciendo la confianza y la autonomía de quienes participan.

 

Un proyecto que mira hacia el futuro

Luego de más de cinco años de funcionamiento, Atacama Nómade se ha consolidado como un referente en la formación artística de la Provincia del Huasco. El crecimiento sostenido de su comunidad ha impulsado nuevos desafíos, entre ellos la búsqueda de una infraestructura propia que permita ampliar su capacidad y responder a la alta demanda existente.

“Queremos tener una casa propia, diseñada especialmente para el trabajo que realizamos. Eso nos permitirá seguir creciendo y entregar mejores oportunidades a quienes forman parte de este proyecto”, señala Carlos.

Mientras ese objetivo se concreta, Atacama Nómade continúa desarrollando una labor que ha trascendido la enseñanza artística para convertirse en un espacio de encuentro, inclusión y construcción comunitaria.

Porque más allá de aprender un instrumento, una técnica o una disciplina, quienes llegan a este lugar encuentran la posibilidad de descubrir talentos, fortalecer su autoestima y desarrollar plenamente sus capacidades, demostrando que el arte puede ser una herramienta poderosa para construir una comunidad más inclusiva, participativa y humana.

Esta entrevista forma parte del proyecto “Provincia del Huasco en Todas sus Letras”, financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (Fondart Regional Atacama), Línea Culturas Regionales. La iniciativa busca rescatar, difundir y poner en valor el patrimonio humano, cultural y territorial de la Provincia del Huasco, visibilizando historias, experiencias y aportes que contribuyen al desarrollo de las comunidades y fortalecen la identidad local desde una perspectiva inclusiva y de acceso universal.

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