Desde Vallenar, la gestora cultural y escritora ha impulsado proyectos editoriales accesibles que buscan acercar la historia, la identidad y el patrimonio de Atacama a personas con discapacidad visual y auditiva.
La enseñanza ha sido, desde los orígenes de la humanidad, una de las principales herramientas para transmitir conocimientos, fortalecer la vida en comunidad y construir identidad. Sin embargo, educar también implica reconocer que no todas las personas aprenden de la misma manera y que el acceso a la cultura debe considerar las distintas realidades que conviven en la sociedad.
Esa convicción ha marcado el trabajo de Ruth Guerrero Paredes, arquitecta, gestora cultural, escritora y directora de una editorial independiente de la Región de Atacama, quien desde hace varios años desarrolla iniciativas que buscan acercar el patrimonio a personas con discapacidad visual y auditiva.
“Empecé trabajando temas patrimoniales y educativos para otros autores, pero después sentí la necesidad de crear mis propios libros vinculados a los pueblos originarios, la naturaleza, la flora, la fauna y la identidad de nuestro territorio”, comenta.
Su labor ha trascendido la escritura tradicional. A través de proyectos financiados por distintas instituciones y fondos públicos, ha impulsado publicaciones accesibles que incorporan el sistema Braille, audiolibros y recursos adaptados para facilitar el aprendizaje y el acceso a la cultura.
Patrimonio para todas las personas
Para Ruth Guerrero, las personas con discapacidad también deben tener la oportunidad de conocer el territorio al que pertenecen y reconocerse como parte de su historia.
Con esa premisa desarrolló uno de sus primeros proyectos inclusivos: un libro que recopila cuentos y leyendas de Atacama adaptados al sistema Braille y complementados con lengua de señas, permitiendo que niños y niñas con discapacidad visual o auditiva puedan acercarse al patrimonio regional.
“La idea era que no fuera solamente un libro para leer, sino también un libro para experimentar, conocer y acercarse a la historia de nuestra región desde distintas formas de aprendizaje”, explica.
La iniciativa nació, en parte, a partir de una experiencia familiar “Tengo una prima ciega y me di cuenta de lo difícil que era encontrar material adaptado. Tuve que aprender Braille para poder apoyarla y desde ahí surgió la inquietud de crear este tipo de publicaciones”, recuerda.
Educación e inclusión: un desafío pendiente
La experiencia adquirida durante estos años le ha permitido constatar que aún existe una importante brecha en materia de acceso a materiales educativos inclusivos.
Si bien reconoce avances, considera que todavía falta voluntad para comprender las necesidades específicas de las personas con discapacidad y adaptar los contenidos a sus distintas formas de aprendizaje.
“Muchas veces preferimos trabajar para la masividad y dejamos de lado a grupos más pequeños que también necesitan materiales específicos. Ahí están las personas con discapacidad visual, auditiva, con trastorno del espectro autista y muchas otras realidades que requieren herramientas distintas”, sostiene.
Para la escritora, uno de los principales desafíos es que la inclusión no solo se limite a adaptar contenidos para quienes presentan alguna discapacidad, sino que también permita que el resto de la sociedad aprenda a convivir con la diversidad.
“No solamente ellos tienen que adaptarse a nuestra cultura; nosotros también debemos aprender de sus formas de comunicarse, de sus tiempos y de sus maneras de entender el mundo”, reflexiona.
Tecnología al servicio del patrimonio
Con el objetivo de ampliar el acceso a estos contenidos, Guerrero creó además la plataforma digital Patrimonio Inclusivo, espacio que reúne audiolibros, material descargable, registros fotográficos con descripción y recursos educativos destinados principalmente a establecimientos educacionales.
La iniciativa busca transformarse en una biblioteca abierta donde docentes, estudiantes y familias puedan acceder gratuitamente a contenidos relacionados con la identidad y el patrimonio regional desde una perspectiva inclusiva.
Actualmente trabaja en la actualización del sitio y en nuevos proyectos editoriales, entre ellos futuras publicaciones en sistema Braille que continúen acercando la cultura a quienes históricamente han enfrentado mayores barreras de acceso.
Enseñar también significa aprender
Más allá de la publicación de libros, la trayectoria de Ruth Guerrero deja en evidencia que la inclusión es un proceso que exige construir puentes entre las personas y reconocer que existen múltiples formas de aprender, enseñar y habitar el territorio.
Su trabajo demuestra que acercar el patrimonio a las personas con discapacidad no solo implica adaptar un texto o traducir un contenido, sino también comprender que la diversidad enriquece la cultura y fortalece la identidad colectiva.
Porque enseñar patrimonio también significa enseñar empatía, valorar las diferencias y generar oportunidades para que todas las personas, sin importar su condición, puedan conocer la historia del lugar donde viven y sentirse parte de ella.
Esta entrevista forma parte del proyecto “Provincia del Huasco en Todas sus Letras”, financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (Fondart Regional Atacama), Línea Culturas Regionales, iniciativa que busca rescatar, difundir y poner en valor el patrimonio humano, cultural y territorial de la Provincia del Huasco desde una perspectiva inclusiva y de acceso universal.

































